Feliz San Valentín”…solo tres palabras que tienen un mensaje profundo según quien lo remite y quien lo recibe. Los mensajes breves pueden ser epistolares, telefónicos, con mensajes de textos en teléfonos celulares, en las casillas de correos de e-mail, en las redes sociales o con la presencia de una flor dejada estratégicamente en algún lugar determinado.

Muchas veces los mensajes no llevan palabras y la magia de San Valentín se hace presente de mil formas y solo es interpretada por los enamorados. Una señal, un gesto, una melodía que recuerde momentos gratos vividos son suficientes para que el Santo de los enamorados se materialice con toda la fuerza de su amor por el prójimo.

El romanticismo no pierde vigencia ni pasa de moda, cambiaran sus formas y los textos de los mensajes tendrán otra armonía, pero el fin siempre será el mismo hacer saber a otro de nuestra profunda pasión.



Créditos:


  • Autor: Equipo de redacción, Carla Brigitte.
  • Fecha de publicación: Noviembre 14, 2012.

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