Primero hablaré de tú, después hablaré de mí, más adelante de nosotros para callarme a continuación. Es cuando te olvidas de tú que tus ojos morenos me iluminen de una luz tierna y suave que me habla del gozo de vivir.

Los antiguos decían gesto, no conozco mejor palabra para decir aquello que en tú veo y que no he visto en ninguna otra. Te he visto despierta y durmiendo, te he visto llorando y riendo, llena de gozo y aerada, no sé como me gustas más. Que descante el que he cantado, que me desdiga del que he dicho es el que han querido de mí y no han conseguido.

Me ensimisma el otoño, los veinte colores de las hojas de los árboles que no conozco que despacio se deshojen. No es fácil saber elegir, hay riesgo en toda elige, como que nos elegimos cada día no nos cansamos nunca de arriesgar. Ahora ya he cantado de tú, ahora ya he cantado de mí, también he cantado de nosotros, todo el que he dicho ya es de los otros.

 

Tras esta meditación les dejo una serie de frases:

  • Si mi vida fuese un átomo, tu serías el núcleo.
  • El amor es como el fuego, que ven antes el humo los que están fuera que el fuego los que están dentro.
  • En mis sueños sigues siendo el príncipe de mi reino.



Créditos:


  • Autor: Equipo de redacción, Carla Brigitte.
  • Fecha de publicación: Febrero 10, 2012.

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