Morir de amor


Morir de amor





Muchas veces la muerte no es cuando el corazón deja de latir y los pulmones dejas de respirar, la muerte se puede sentir en el alma y el cuerpo cuando se deja de amar. Vivir sin ilusiones, vivir sin esperanzas, transitar los días sintiendo que nuestra existencia a nadie le importa, que nadie nos ama y tampoco amamos es una forma de morir.

Morir de amor

A veces amamos con intensidad y consideramos que somos a amados en la misma medida, pero cuando nos percatamos que esa realidad no existe, que solo es una ilusión creada por nuestro entusiasmo, o por la necesidad de sentirnos amados, al darnos cuenta que otra es la realidad, todo se derrumba, creemos morir y nuestro corazón es una braza encendida que nos quema el pecho.

Si se puede morir de amor por más que nuestros pulmones sigan respirando y nuestro corazón siga latiendo, se puede morir de amor cuando la ilusión y la esperanza ya no están presentes en nuestro sentimientos.