Lluvia, recuerdos y melancolía


Lluvia, recuerdos y melancolía





lluvia y melancolia

Los días de lluvia parecen ser los indicados para recordar viejos amores con tristeza. Todas aquellas veces donde las cosas no han salido como hubiéramos deseado vuelven a nuestras mentes en los días grises, y principalmente, si estamos solas.

Esta melancolía no es mala, siempre y cuando sepamos canalizarla correctamente. Recordar nuestros fallos debe servirnos para no repetirlos, no debemos quedarnos estancadas en nuestros desencantos amorosos y así no animarnos a volver a intentar.

La lluvia, con su mágica melancolía, hace que aquellos amores perdidos vuelvan a nosotras, invadiendo nuestros pensamientos y llenando nuestros ojos de lágrimas. Si nos sentimos así, es bueno llamar a una amiga para que esté con nosotras al menos, del otro lado del teléfono, haciéndonos saber que no estamos solas en este mundo, si no tenemos la fortaleza para darnos cuenta por nosotras mismas lo mucho que valemos.

La lluvia, con la tristeza que causa, no debe ganarle la partida a nuestra alegría.