W.H. Auden dice que el que decimos «estar enamorado» se podría describir en términos mucho más crudos; por ejemplo «ir caliente». No siempre es así, pero es del todo necesario tener como mínimo dos conceptos para referirse a dos realidades diferentes: «ir caliente» y «sentir amor para alguien».

La abstinencia sexual, sobre todo en los jóvenes, genera casi siempre enamoramiento. Pero todos sabemos por experiencia que se trata de un enamoramiento poco fiable. Y, además, es un enamoramientp sin mérito. Por lo tanto, tener un solo concepto para referirse a estas dos realidades es cómo si, como consecuencia de reprimir (o tener que reprimir) el impulso sexual (cosa que hace ir caliente), quisiéramos esconder y disfrazar este impulso bajo una etiqueta socialmente más respetable (estar enamorado). No hay que decir que las dos realidades pueden ir juntas; pero esto no pasa muy a menudo. Durante la adolescencia y la juventud, que es cuando el impulso erótico está en su punto más alto, suele haber casi siempre disfraza de una cosa por la otra. En los adultos es más difícil que haya. No olvidamos, aun así, que hay muchas criaturas mentales dentro cuerpos de adultos.

  • El amor y el vino sacan al hombre del tino.
  • En tristezas y en amor, loquear es lo mejor.
  • Entre dos que bien se quieren con uno que coma basta.
  • Frutos y amores, los primeros son los mejores.



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  • Autor: Equipo de redacción, Carla Brigitte.
  • Fecha de publicación: Febrero 23, 2012.

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