Si uno está enamorado de su pareja, las probabilidades de que la relación termine son muchas. Si uno ama a su pareja (y hay reciprocidad al mismo nivel), la relación tiene más posibilidades de durar. Este amor, sin embargo, no debería verse afectado por otras relaciones de amistad (con eros y filia incluidos) que un miembro pueda tener con otra persona. Si se ve afectado, quiere decir que el otro miembro sólo está enamorado (lo que tiende a transformar el impulso sexual en un impulso de posesión o de cautiverio, que es lo que parece que gusta al Barril). Las personas tienen el destino y la posibilidad de ser algo más importante que la posesión de otra persona, con lo cual se reafirma que es una tontería enamorarse cuando la adolescencia ya se ha quedado atrás. Ya sé que esto que acabo de decir es terriblemente impopular.

Ahora bien, si aun así la vida se empeña en hacernos enamorar de alguien, lo que deberíamos hacer inmediatamente es ver la trampa y pasar a amar de verdad. Y, sobre todo, lo que deberíamos hacer es no renunciar nunca a la independencia. El independentismo individual genera sanitud mental. El independentismo patriótico, en cambio, siempre está dispuesto a generar acciones de sangre.

  • Desearía que fueses lo primero que viera al despertar y lo ultimo que viera al dormir, pero la distancia nos separa, y me tengo que conformar con que seas lo primero que vea al dormirme y lo ultimo que vea antes de despertarme.
  • Si mi vida fuese un átomo, tu serías el núcleo.
  • El amor es como el fuego, que ven antes el humo los que están fuera que el fuego los que están dentro.
  • En mis sueños sigues siendo el príncipe de mi reino.



Créditos:


  • Autor: Equipo de redacción, Carla Brigitte.
  • Fecha de publicación: Marzo 10, 2012.

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