“Hay que amar apasionadamente, no hay otra forma de amar” esta sentencia la sostienen los que sienten al amor como símbolo de la pasión y del deseo sexual. La comunión de dos cuerpos es la síntesis de un proceso de enamoramiento que puede llevar meses o años  de intercambio de comunicaciones diversas sin la participación del juego sexual. La pasión amorosa del encuentro de los cuerpos se produce como culminación  de muchas otras coincidencias.

Las parejas que comienzan una relación de pasión sexual a los pocos minutos de conocerse muy pocas veces tienen un final feliz. El conocerse mutuamente es un proceso que difiere en los tiempos en cada pareja.

El flirteo amoroso existen en todas las especies, los pájaros tiene un ritual donde despliegan sus coloridos plumajes en una especie de baile ritual acompañados con sonoros gorjeos. Los mamíferos también tienen estilos de conquista que pueden relacionarse con una especie de noviazgo. El ser humano amplía el aspecto de la conquista que muchas veces tiene su iniciativa en cualquiera de ambos sexos antes de convertirse en pasión.



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  • Autor: Equipo de redacción, Carla Brigitte.
  • Fecha de publicación: Septiembre 30, 2013.

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