El amor, entre el cielo y el infierno


El amor, entre el cielo y el infierno





Cuando el amor es correspondido y es reciproco entre dos personas se tiene la sensación de estar flotando y que los pies se desprenden del suelo al caminar. Cuando se está enamorado se sienten vibraciones especiales y la sensibilidad está a flor de piel donde cualquier imagen, música o aroma nos llena de recuerdos de los momentos amorosos compartidos. Las nubes y el cielo tienen formas especiales y parece más cercano, las noches son claras donde el titilar de las estrellas parecen adivinar lo que sentimos.

Cuando el amor parece que se escapa de nuestra vida sentimos que descendemos al fondo de los infiernos más terribles y sentimos que la vida no tiene sentido. Los desengaños amorosos se producen cuando en el ser amado solo vemos las virtudes e ignoramos sus defectos hasta el instante que la realidad se hace presente y nos abre los ojos de forma cruel y vemos a la persona que amamos en su momento es la exacta dimensión.

El amor, muchas veces es transitar los caminos que nos conducen al cielo y al infierno al mismo tiempo.