El amor… ¡Que lindo es el amor! Pero muy cerca de el, separados por una línea muy delgada y delicada se encuentra el sentimiento totalmente opuesto: el odio.

Parece ilógico que dos sentimientos tan contrarios se encuentren relacionados tan directamente porque la frase “Del amor al odio, solo hay un paso” es muy real.

Un día podemos estar locamente enamoradas de alguien y encantadas con esa persona… algo normal. Pero a los pocos días, sentimos algo totalmente contrario. No queremos verlo, empezamos a encontrar sus defectos, no nos alegramos de sus alegrías y es difícil decirlo… pero lo odiamos.

¿Qué paso? Algo muy natural, el amor se ha convertido el odio. ¿Por qué? La delgada línea que lo separaba se ha roto por algo.

No pasamos del amor al odio porque si, algo tuvo que haber pasado en el medio. Pero no se necesita que sea nada demasiado grave, sino una simple actitud o palabra negativa que puede terminar con el amor y dar ese corto paso e inclinarse hacia el odio.

Es que en ese momento nuestra mente se enfoca solo en lo malo que hemos vivido y hasta empezamos a crear imaginaciones de cosas que pudieron haber sucedido y esto aumenta aun más toda la bronca, generando odio y más odio. Como puedes ver, del amor al odio hay solo un paso. No más, ni menos. Solo un paso.



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  • Autor: Equipo de redacción, Carla Brigitte.
  • Fecha de publicación: julio 15, 2012.

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