¿Se puede amar a los demás si no sabemos amarnos a nosotros mismos?, ¿Se puede valorar el esfuerzo ajeno si no sabemos valorar el propio?. Estas y muchas otras preguntas nos las debemos hacer a nosotros mismos y reconocernos como seres humanos imperfectos con aciertos y errores, con éxitos y fracasos sin caer en el concepto ególatra de sobrevalorarnos.

El equilibrio es el mejor consejo para amarse a uno mismo, como si nos miráramos en un espejo que nos refleja nuestra propia realidad. Hay que amarse y valorarse sin exageraciones sin permitir que personas detestables nos quiten la autoestima por envidia u otras causas.

La autoestima  es una de las formas de poner en valor nuestro ser con el precio justo, sin sobreprecios ni descuentos de ningún tipo. Somos y valemos por lo que llevamos en nuestro interior mucho más que por los que se muestra en nuestro exterior, que en oportunidades son solo un disfraz temporal.



Créditos:


  • Autor: Equipo de redacción, Carla Brigitte.
  • Fecha de publicación: noviembre 26, 2012.

Para citar este artículo en formato APA: