Reconocer errores o actos fallidos es una de las tareas más difíciles a cumplir por aquellos que tiene un falso orgullo o que se empecinan en no ver la realidad de sus actos culpando a factores exógenos por sus actitudes improcedentes.

Cinco, ocho, diez, veinte o más consejos de cómo pedir perdón se pueden encontrar en las páginas de internet que sugieren la forma de retractarse o de corregir una actitud que lastimó a un ser querido. El pedir perdón nunca se debe sentir como un acto de debilidad y si el sentimiento de culpa es legitimo las palabras y los actos brotaran de forma espontánea y serán auténticas y sentidas.

Una simple esquela, un llamado telefónico, un mensaje de texto, un e-mail, una flor, o un abrazo pueden ser mensajes de reconciliación y de pedido de disculpas, teniendo en cuenta que siempre debemos ser cuidadosos en las relaciones que tenemos con la persona que amamos para no tener que pedir perdón de forma constaste por nuestro proceder  errático, improcedente o inadecuado.



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  • Autor: Equipo de redacción, Carla Brigitte.
  • Fecha de publicación: noviembre 9, 2012.

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