Amar, es entregar el alma


Amar, es entregar el alma





Amar es entregar el alma

Cuando amamos dividimos imaginariamente nuestro cuerpo y nuestro corazón en dos partes iguales sabiendo que pueden vivir una sin la otra, que deben respirar el mismo aire y que deben compartir sueños, proyectos e ilusiones para que todo sea perfecto.

El amor no viene con certificados de garantía, cuando amamos muchas veces entregamos no solo nuestro cuerpo y nuestro corazón también entregamos el alma considerando que el amor no es verdadero si la entrega de uno  al otro no es total.

“Amar es entregar el alma”. Dicen las oraciones de algunos poemas o versos amorosos, o las letras de canciones románticas que afirman que el amor -para ser auténtico- tiene que ser total, sin condicionamientos, secretos ni reservas entre ambos enamorados.

Amar no es entregarse al otro de forma incondicional, amar es compartir con el ser amado todos los sentimientos manteniendo siempre encendida la llama de pasión, que es muchas veces el motor impulsor de la pareja.