Amar a los enemigos


Amar a los enemigos





Si  hay algo que ordeno Jesús cuando se hablaba de amor (Jesús es amor) es al amar a los enemigos. ¿Cómo voy a amar a alguien que me hace mal? ¿Cómo puedo amar a alguien que me odia? Esa son preguntas que se nos pasan por la mente a todos, es que se hace muy difícil entender la idea de brindarles amor a quienes en estos momentos odiamos por algo que nos hicieran o bien, a alguien que nos odia a nosotros ¿Cómo lo amo?

El amor es una decisión por lo que no tiene nada que ver la tristeza, el odio, la bronca, el dolor o la frustración que la otra persona nos hizo sentir, si nosotros nos decidimos a amar, el amor queda sobre todas estas cosas.

Como puedes ver, entonces amar a un enemigo si es posible.

Pero ¿Por qué hacerlo? ¿Por qué amar a los enemigos? La orden a amar a los enemigos no es para beneficiar al “enemigo” sino a nosotros mismos.

Los sentimientos de odio terminan enfermando el alma y todo lo que pasa en nuestro interior, tarde o temprano termina manifestándose en nuestro exterior. En cambio, el amor nos libera y nos hace sentir bien por lo que los únicos beneficiados somos nosotros.